La pedalera comienza a dislumbrar una dificultad bastante considerable.
Aprovechando un ratito, he volteado la caracola, y el primer vistazo al suelo del coche.
A priori el suelo del coche está bastante bien, pero presenta unas dificultades bastante considerables.El problema viene desde la pedalera, y desde la última traviesa, que están en un avanzado estado de oxidación.
En ambos casos, salvo giro de última hora, se reconstruiran mediante fibra de vidrio, lo cual hará su funcion, y al no estar en un luga visible pasará desapercibido, aunque le resta originalidad a la restauración, pero hay dos motivos bastante importantes para corroborar la decisión. La primera y la más importante es la ausencia de conocimientos y herramientas, y la segunda, la razón económica.
Pese a todo, se saneará como corresponde, y en la vigueta trasera -la que va pegada al paragolpes y chapa trasera- al estar tapada con antigravilla todavía se apreciará menos.
En el caso de la pedalera se notará algo, sobre todo por arriba, pero se va a intentar lograr todos los detalles posibles para no romper visualmente.
Aunque la verdad es que la moral y las fuerzas están por los suelos, nunca mejor dicho, puesto que los suelos me van a dar más de un quebradero de cabeza, pero de momento por debajo ya he empezado a saner la pedalera, y los empalmes de soldadura, así como la vigueta de los asientos, que tenían algo de óxido superficial.
El próximo día se intentará sanear la viga trasera, así como intantar cortar chapas que vea que corre riesgo de expandir el óxido, y quizá con la fibra de vidrio empezar a reconstruir zonas, pero todo se andará.
De momento, ya he visto el trabajo de debajo, pese a los kilos de tierra que lleva.
martes, 1 de septiembre de 2009
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