Bueno, después de un tiempo trasteando y sin tener ningún criterio, por fin me he liado la manta a la cabeza y he decidido hacer una restauración mucho más completa, diría que casi integral, en lo que económicamente pueda permitirme en estos tiempos de crisis, además de mis escasos, por no decir totalmente nulos, los conocimientos de la materia. Pero con ilusión, tiempo, ganas y paciencia todo puede llegar.
Pero he tenido la grandísima suerte de poder contar con la colaboración y ayuda de unos amigos, que han valorado el estado real de la burriquita. Aunque no está perfecta, está mucho mejor de lo que me esperaba encontrar, aunque hay algunas cosillas gordas que hay que hacerle con urgencia, pero al menos el chasis no está partido ni doblado, lo cual da bastante moral para ir avanzando poco a poco.
Mientras tanto, el motor ya está listo para poder ser extraido.
lunes, 27 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
mucho ánimo! seguro que con paciencia se queda como nueva!y cada vez falta menos! :P un beso!
Muchas gracias por los ánimos, puesto que es lo que más se necesita.
Besos
Publicar un comentario